Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de mayo de 2008

"SUJETO" Y "OBJETO" DE UNA CIENCIA

¿ Qué entendemos por «sujeto» y «objeto» de una ciencia?
Juan de Santo Tomás habla aquí de «objeto formal». Santo Tomás distingue «subiectum» y «obiectum» de una ciencia.
El sujeto de una ciencia o hábito científico es aquella naturaleza o formalidad cuyas propiedades y accidentes necesarios examina, considerada tal como es en sí (forma rei ut res). El conocimiento del sujeto es el fin de la ciencia.
El objeto propio de una ciencia es esa misma naturaleza o formalidad que el esciente examina, considerada tal como se le presenta a la inteligencia (forma rei ut scibilis): El objeto de la ciencia no depende sólo de naturaleza de la cosa conocida (ut res) sino que, en cuanto escible, mira per se primo al esciente como a su propio sujeto receptivo. Como la potencia propia perfectible y receptiva de la forma es el intelecto posible, que es esencialmente inmaterial, entonces la forma será escible en la medida en que sea inmaterial. Así, la división más propia de las ciencias será en razón de la inmaterialidad de la cosa a estudiar, es decir del sujeto. Las diferentes cosas que pueden ser sujeto de ciencia alcanzan la inmaterialidad necesaria para ser objeto de hábito científico por algún proceso de abstracción.
El intelecto expresa el objeto propio de cada ciencia por medio de los principios de esa ciencia. El principal principio de una ciencia es el que atribuye la definición al sujeto. El sujeto de la ciencia es escible, i.e. se hace objeto del hábito: principalmente en la medida y en el modo en que es definido (lo cual depende del grado de abstracción, es decir del grado de inmaterialidad).
Los otros principios propios de una ciencia son la expresión de las causas de las cuales depende el sujeto de la ciencia en su ser, pues si no se conocen sus causas no se tiene todavía scientia del mismo, no es todavía scibile.
Resumiendo, el sujeto de la ciencia es escible, i.e. se hace objeto del hábito en la medida en que puede informar el intelecto posible. Lo puede informar en la medida en que es inmaterial. Y este grado de inmaterialidad se refleja en la definición que de él se puede dar, es decir en un concepto complejo. Esta definición se atribuye al sujeto y allí tenemos el primer juicio de la ciencia, es decri uno de sus primeros principios. Y en este principio (juicio) el intelecto expresa el objeto (concepto) que es abstracción del sujeto.
El objeto es, entonces, como algo intermedio entre el sujeto de la ciencia y el sujeto esciente, que, como todo medio, participa y es proporcionado a ambos extremos: Se funda inmediatamente en la forma o naturaleza considerada, y por la abstracción de la materia resulta, a modo de término, la forma escible. La forma escible es inmediatamente informativa, perfectiva y constitutiva del esciente en cuanto es esciente.
Por la proporción que la forma scibilis (objeto) tiene con la forma rei (sujeto) es ciencia verdadera, por la proporción que tiene (ut scibilis) con el sujeto esciente, es ciencia humana.